jueves, 19 de febrero de 2026

Saturno y Neptuno entran en Aries: se acabaron las mentiras

SATURNO Y NEPTUNO EN ARIES
(Manual de supervivencia para ilusos, gurús de saldo y panolis certificados)
Ahí los tienen. Saturno, el inspector de Hacienda del universo, y Neptuno, el vendedor de humo profesional, entrando juntos en Aries, que es el signo donde primero se dispara y luego se pregunta quién coño murió.

Saturno no viene a castigarte. Viene a pasarte la factura de todas las estupideces que hiciste cuando creías que eras especial. Saturno no grita. Saturno te mira… y tú solo ya sabes que estás jodido.
Pero Neptuno… Neptuno es otra cosa.

Neptuno no te pega. Neptuno te convence de que te pegues tú solo… y encima le das las gracias.

Neptuno es el gurú que habla de amor universal mientras te cobra 300 euros por abrazarte.
Es el médico que dice “vamos a observar” cuando ya sabe que estás frito.

Es la voz interior que te dice: “tranquilo, todo va bien”… justo antes del hostión.
Y ahora entran en Aries.
Aries no reflexiona. Aries actúa.

Así que este ciclo no va de meditar. Va de estrellarse.
Aquí se va a caer el disfraz de mucha gente:
– el fuerte que era débil,
– el espiritual que era un farsante,
– y el listo que era un imbécil con vocabulario técnico.

Saturno pone la realidad.
Neptuno pone la niebla.
Y tú decides si avanzas… o te estampas contra la primera pared creyendo que era una puerta.

Pero tranquilo.
La mayoría no aprenderá nada.
Volverán a Netflix, a sus frases de Instagram y a sus gurús de microondas.

Porque Neptuno no destruye a los tontos.

Los conserva.
Y Saturno… los usa como ejemplo.

viernes, 13 de febrero de 2026

No todos los cumpleaños se celebran

La tarea del astrólogo es adelantarse a los acontecimientos, la tarea de informar a caballo pasado es cosa de los periodistas, aunque a veces quieren ser adivinos.

Pronto será el cumpleaños de nuestro querido presidente Pedro Sánchez, he pensado regalarle la carta de su revolución solar pensado en que cumplirá años en Madrid.
-Si tuviera astrólogo no lo haría, pero como no tiene astrólogo y esta gente del "socialismo científico" no cree en la astrología, y además, en su gran mayoría, sienten un profundo desprecio que raya en la xenofobia por los astrólogos, cabe pensar que Pedro Sánchez cumplirá sus 54 años en Madrid.

He calculado la carta del cielo de su revolución anual en Madrid, y lo que más destaca es que el planeta Plutón, está formando tres malos aspectos desde la Casa VIII, el escenario de los dramas y las pérdidas variopintas.

Plutón, que si no duele mucho, mucho, mucho no es Plutón forma aspecto de oposición con la Luna, el peor aspecto que puede formar y desde el peor de los escenarios, además forma dos terribles semicuadraturas con la conjunción de Venus y Mercurio ubicado en la Casa X, el escenario del escaparate donde todo se hace público y notorio-

Con estos mimbres se puede hacer la canasta del año-  Lo demás ni lo nombro que esto es gratis y no me financia ni el PP, ni Vox ni nadie.

Pues nada, que la cosa está jodida, lo siento por Begoña, su mujer, que es su Luna, y por la orgullosa población femenina española que lo apoya, que también es su Luna.

Lo que parece claro es que salvo que intervenga el Arcángel San Gabriel, cosa que dudo porque es ateo, Pedro Sánchez ha llegado este año al final de su vida política. 
 Después de este año, no creo que ocupe un solo reglón de la prensa y caerá en el mas oscuro de los olvidos. No lo quieren ni los de su partido.

Oiga don Ariel y no podría ser más explicito?
No, nadie financia mi trabajo!

De momento lo dejamos aquí, otro día más, que esto es gratis.

Ariel Gustavo Solano García 
Coach Astrológico.

jueves, 12 de febrero de 2026

Cuando tu rival es tu mejor jefe de campaña

Esto de la astrología cuando menos es tan curioso como la IA. Fíjate tú, tanto Pablo Iglesias como Santiago Abascal han nacido con Luna llena, igual que Pedro Sánchez, Gabriel Rufián, Donald Trump, Isabel Ayuso, Francisco Franco o Gil y Gil, por citar unos pocos, y que no me huya la señora que se cansa de leer.

La diferencia entre uno y otro es que Iglesias tiene a la Luna llena menguando, o separativa y Abascal la tiene creciendo o aplicativa.

Lo mejor de todo, lo más sorprendente es que Santiago Abascal tiene a Júpiter, que es el planeta de la personalidad social, sobre la Luna menguando de Pablo Iglesias, lo que hace de Pablo el mejor y más grande los aliados que pueda tener Abascal.

Pablo Iglesias a salido por los medios diciendo que si gana Abascal que se va de España a vivir en un paraíso comunista del Caribe. No ha dicho si a Cuba o Venezuela.  

Entonces han salido miles y miles de personas que no pensaban votar, que han dicho que si es así van a votar a Vox en las próximas elecciones. 

Hasta a mi me han dado ganas de votar a VOX. Ha sido el mejor apoyo y la más grande y eficaz publicidad que se han hecho jamás de VOX y de Abascal.  

Qué gran favor le hace Iglesias a Abascal. Mira tú que sorprendentes son las cosas.

ARIEL Gustavo Solano García 
Coach Astrológico. 

miércoles, 11 de febrero de 2026

Pedro Sánchez bajo presión astral: cuando Plutón cambia el escenario del poder

1. El eje del destino activado
El 11 de febrero de 2026 no es un día cualquiera en su carta solar.

El Nodo Norte sobre el Sol indica un momento de exposición máxima del yo público. Es una llamada al destino. Una exigencia de redefinición.

Simultáneamente, el Nodo Sur sobre la Luna habla de desgaste emocional, de pérdida de respaldo íntimo o de desconexión con una base anterior.

Cuando este eje se activa, no estamos ante rutina política. Estamos ante cruce de ciclo.

2. Plutón cambia de escenario
Plutón venía transitando la Casa VII, el territorio de los adversarios declarados.

Pero al acercarse a la Casa XII, el conflicto deja de ser frontal y se vuelve estructural.

La Casa XII no grita.
Opera en silencio.

Y cuando Plutón actúa desde allí, los procesos no son superficiales. Son transformaciones profundas que erosionan lentamente las bases de poder.

3. La tensión emocional del momento
Ese mismo día la Luna forma aspectos tensos con su eje natal.

No es un detalle menor.
La Luna refleja el estado anímico.

Y cuando la Luna tensiona el Sol y la Luna natal al mismo tiempo, el desgaste no es solo político. Es personal.

La astrología no juzga discursos.
Describe climas.
Y el clima es de presión sostenida.

Conclusión:
No afirmo caída inmediata.
Afirmo transición.

Y hay transiciones que conducen a renovación…
y otras que anuncian sustitución.
El cielo no decide elecciones.
Pero sí marca los momentos en los que el poder empieza a cambiar de forma.

martes, 10 de febrero de 2026

La izquierda busca escudo y Rufián se dispara en el pie


Gabriel Rufián no se equivoca por ingenuo: se equivoca por soberbia mental. La carta lo deja claro.

Venus en Capricornio en Casa XII es diplomacia enterrada, alianzas que se sabotean solas y enemigos que sonríen mientras afilan. Venus ahí no suma, desgasta. Y si encima entra en recepción mutua inarmónica con Saturno en Libra en Casa VIII, lo que aparece es el clásico combo: errores de cálculo, pactos fallidos, decepciones profundas y pérdida de capital político. Trabajo estéril. Mucho ruido para nada.

El golpe definitivo lo da el cielo del día del cumpleaños.

Plutón conjunto a Mercurio en Casa XII: idea obsesiva, mal parida, nacida desde la ceguera estratégica. No es liderazgo, es fijación. Y para colmo, Plutón en cuadratura exacta a su Plutón natal en Casa VIII: cuando Plutón te cruza así, no hay maquillaje. Es caída, ruptura de poder y muerte simbólica. Política, en este caso.

¿Resultado?

Aislamiento. Rechazo transversal. Falta de respaldo real. El “frente amplio” no fracasa porque la izquierda sea torpe, fracasa porque no lo quieren a él al frente. La carta lo grita: desamor, abandono y exposición pública.

2026 no es un mal año cualquiera:
es el año en que entiende —a golpes— que no manda, que no arrastra y que no lidera.
Y sí:
👉 no tiene astrólogo.
Porque nadie con uno lanza una idea así con Plutón pasando la guadaña por la Casa XII.


El Grammy como tótem woke: mucho símbolo, poco talento

Tú no estás viendo un fenómeno cultural:
estás viendo a Neptuno borracho dirigiendo el escenario.
El aspecto clave es Neptuno en tensión con Mercurio (cuadratura colectiva), activado además en zonas altas del mapa mundano —el Medio Cielo cultural—.
Traducción humana: la percepción se nubla, el criterio se diluye y el relato sustituye al talento.
Neptuno no crea arte: crea atmósfera.
Mercurio evalúa, discrimina, compara.
Cuando Neptuno lo empapa, ya no se premia lo que suena bien, sino lo que “representa algo”, aunque ese algo sea humo con purpurina.
Por eso ves que Bad Bunny arrasa en los Grammy sin ser un gran cantante.
No porque cante mejor.
Sino porque encarna el símbolo correcto en el momento correcto.
Aquí no manda la voz.
Manda el mito, la narrativa, la identidad convertida en producto.
Neptuno hace esto siempre:
Confunde éxito con visibilidad
Emoción con calidad
Impacto social con mérito artístico
Y cuando Saturno todavía no ha puesto orden (porque va lento, como siempre), la farsa pasa por revolución cultural.
Tú lo hueles porque no estás bajo el hechizo.
Porque sabes que cuando la música deja de exigir oído y empieza a exigir adhesión ideológica, ya no es música: es propaganda estética.
Esto no va a durar eternamente.
Cuando Saturno empiece a limpiar el escenario, muchas coronas se van a caer solas.
Y entonces, los que hoy parecen gigantes…
sonarán exactamente como lo que son: mediocres bien iluminados.